30.5.10

EL CUENTO DE JUNIO


Petete

Para ejemplo de fígaros rurales, Petete, el barbero del pueblo, un torrecampeño más fino que la seda. De él se cuenta que un día entró en su barbería un forastero a que lo afeitara. Como el hombre tenía bastantes arrugas en la cara, la navaja no apuraba bien. Petete le dio una bellota brillosa que tenía en la repisa del espejo y le dijo: “Métase usté esto en la boca y lo va poniendo pa donde yo afeite ques pa planchar las arrugas”. Obedeció el forastero celebrando mucho la idea del rapador y se ve que era persona de luces que sabía apreciar las industrias de la sencilla gente de los pueblos porque al pagar dejó buena propina y, cuando ya se calaba el sombrero para salir a la calle, se volvió y le preguntó campechanamente a Petete: “Oiga usté, ¿y nunca se la ha dao el caso de que un cliente se trague la bellota?”. “Muchas veces -respondió el barbero con seráfica sonrisa-, pero como en este pueblo somos muy honraos y nos conosemos tos, cuando alguno se la traga me la trae siempre al otro día”.

JUAN ESLAVA GALÁN (1948)

ELEGIDO POR ANA MORENO

1 comentario:

BIBLIOTECARIAS dijo...

Ana Moreno, nuestra directora, nos propuso este cuento, con un delicioso sabor popular, casi picaresco, de su amigo y famoso escritor Juan Eslava Galán. Terminamos con él la serie de relatos publicados durante el presente curso. Os deseamos unas vacaciones llenas de buenas lecturas.